San Antonio.- La nueva regulación que estableció el Banco Central de Venezuela sobre los operadores cambiarios de la frontera, al restringir la compraventa de pesos diariamente, afecta al comercio de la zona al limitar las posibilidades de compra de los visitantes y turistas extranjeros.
Así lo señaló la presidenta de la Cámara de Comercio de San Antonio, Isabel Castillo, quien consideró que la medida adoptada por el BCV impacta a pequeños, medianos y grandes empresarios, y por supuesto, a la colectividad. “Todos sabemos que los ciudadanos colombianos son los principales clientes del comercio y los servicios de la frontera venezolana, el Táchira y más allá”.
De acuerdo con la resolución del Banco Central, los operadores cambiarios de la zona sólo podrán comprar o vender, en pesos o bolívares, el equivalente a 500 dólares, diariamente, por persona. Al cambio actual, 500 dólares equivalen a 900 mil pesos colombianos.
---A medida que ha pasado el tiempo, hemos venido presentando diferentes problemas que poco a poco merman la actividad económica de la frontera venezolana. El hecho de que un visitante, un turista extranjero, que viene eventualmente a realizar compras en el comercio nuestro, tenga limitantes para cambiar pesos y gastar en Venezuela, nos parece inaudito.
---Esta regulación demuestra, una vez más, la falta de conocimiento de la dinámica de la frontera que tienen las personas de los entes oficiales, con potestad para tomar decisiones. Esta regulación del Banco Central va en contra de la zona de frontera. La medida afecta a la comunidad, a los comerciantes y turistas extranjeros que vienen eventualmente a comprar en Venezuela, porque resulta más económico, afirmó la presidenta del gremio de comerciantes.
---Los colombianos son nuestros principales clientes y van a tener esta limitante, porque no podrán comprar bolívares por el monto mayor al establecido oficialmente. Si no pueden cambiar los pesos por bolívares, no podrán adquirir los bienes y servicios que nosotros ofrecemos. Esta medida nos afecta directamente también a nosotros, porque si no vendemos, entonces cómo vamos a soportar todos aquellos gastos de funcionamiento, cancelar impuestos y obligaciones laborales que mensualmente tenemos.
“Esta pregunta la debe contestar el Gobierno nacional, a cuyos representantes les pedimos que vengan y vean cuál es la dinámica de la actividad comercial de la frontera venezolana, para que se enteren y se den cuenta que lo que están haciendo es una burla para los comerciantes y la comunidad de la región”, acotó.
---La aplicación de estas medidas nos preocupa, porque la situación económica cada vez es más difícil, y se está escapando de nuestras manos--- dijo finalmente la presidenta de la Cámara de Comercio de San Antonio. JGH